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Saturday, March 20, 2010

¿Qué vale más: una palabra, una mirada o un hecho?


Un día un gran amigo se preguntó: “¿qué vale más: una palabra, una mirada o un hecho?” Mi mente se fue a volar y esto fue lo que pensé…

Una mirada puede mostrar la belleza de nuestra alma, enciende miles de intrigas que hacen que el pensamiento vuele hasta casi palpar lo que se desea sentir. Si te miro, no es sólo una mirada, es un mensaje lleno de ternura, es una caricia envuelta entre sábanas.

Sunday, March 14, 2010

Sigo igual


Pasan los días y yo, sigo igual. Quisiera que mi espíritu se elevara hasta casi tocar el cielo, pero no he podido. Sólo alcanzo elevarme en sueños y esperanzas mal trechas. Quisiera volar como las águilas, sin temores, sin embargo apenas logro despegar del suelo, tal vez como un ave mal herida.
Pero mañana será otro día, otro día en que seguiré lanzándome desde lugares altos hasta que logre emprender mi vuelo y ese día volaré sin miedos. Volaré, simplemente volaré… Casi olvido… Soy un Ave Fénix.

Saturday, February 27, 2010

Dios nos coja confesados


Parece que lo que muy pocos decían, hoy son palabras proféticas. El tema del calentamielto global y los cambios climáticos han sido inspiraciones para Hollywood. "The day after tomorrow", "Volcano", "28 days later", "Armageddon", "Deep Impact" y hasta "Avatar" han podido recaudar millones de dólares, pero aún no han podido recuperar el llamado a la conciencia que hacen los grandes estudiosos del asunto.

La soberbia hace que pensemos que no nos pasará nada, que simplemente los terremotos ocurrirán en otros lugares menos en mi territorio. Haití, Chile... ¿Qué es lo que nos queda garantizado? Sencillamente NADA. Y mientras unos sufren el dolor y la impotencia de devastaciones naturales, otros piensan: -A mí no me pasará-.

El mundo está cambiando y la naturaleza recuperando lo que le pertenece. ¿Aún somos incrédulos? ¡Qué pena!

Saturday, December 12, 2009

Llegó navidad


Llega navidad y con ella una mezcla de sentimientos que van de lo alegre a lo sentimental, de lo festivo a lo sublime. Llega navidad y con ella recuerdos que nos hacen llorar de tristeza, pero también de alegría. Hoy celebro navidad con todo lo que envuelve sentimentalmente y quiero regalarte lo más hermoso que he recibido: mi fe.

Dios, en su muestra más hermosa de misericordia, me otorgó alguna vez el don de la fe. Una fe que a través de mi vida ha sufrido los más fuertes embates de rebeldía, dudas y quebrantamientos. Sin embargo Él me ha mostrado la manera más sabia para conservarla, aún en los momentos de mayor oscuridad.

Hoy te quiero regalar esa misma fe, que a pesar de ser tan pequeña (muchísimo más pequeña que la de un grano de mostaza), siempre se ha elevado hacia los brazos de mi Padre. La comparto contigo, la vivo contigo. Sólo te pido algo a cambio. Cuando hables con Él, háblale de mí y dile que lo amo con todo mi corazón, el mismo corazón que Él ha ocupado desde que me regaló el soplo de vida.

¡Feliz Navidad!

Sunday, August 2, 2009

Voces


Vuelvo a escuchar voces, voces que parecen dejavoo. Me repiten tantas cosas; las mismas cosas. Busco vencerlas, pero sólo logro enmudecerlas por poco tiempo. Vuelvo a escuchar esas voces, las mismas voces de siempre. Pero tranquilos, no estoy loco.

Thursday, January 8, 2009

No importa bandera grande o chiquita, lo que importa es el corazón.


Existe en el mundo una fuerza muy grande que logra vencer toda diferencia de raza, religión, origen, fronteras. Esa es la fuerza del amor. ¿Pero qué sucede cuando el fanatismo religioso, la xenofobia, el resentimiento o el odio dominan nuestros pensamientos? ¿Qué consecuencias traen consigo estas situaciones? Sencillamente prevalece la ley del talión; te pagaré con la misma moneda. Cuando el ser humano alcanza este pensamiento tan retrógrado lo que nos espera no es nada bueno.

Es de todos sabido que la política en Puerto Rico es tema de conversación en cualquiera de las cuatro esquinas y también es muy cierto que existen más analistas políticos por milla cuadrada que en cualquier parte del mundo. Nada más encienda la radio y se “deleitará” con los análisis de los sepulcros blanqueados, quienes siempre tienen “soluciones” a lo caja de pandora. Tanto es así que me atrevo a decir que muchísima gente en mí país primero escuchan a estas persona, y todo lo que ellos digan lo dan por cierto. Después lo comentan en los pasillos y en las calles como estación repetidora sin antes pensar en lo que dicen. Llegamos a conclusiones ciertas o erradas, hablamos sin pensar, ofendemos tal vez sin querer y se nos olvida que somos pueblo. Si no me crees, te invito a que te sientes en la plaza de recreo de tu pueblo con periódico en mano, haz el aguaje de que lo estás leyendo y comprobarás lo que digo. Para muestra un botón. Pero la cosa se agrava cuando comenzamos con el menos precio a personas de otros países, de otras naciones.

Es cierto que la política internacional nos afecta directa e indirectamente a todos, pero la gente común y corriente no tenemos la culpa de los abusos o excesos de los líderes de las naciones. Por la libertad de un pueblo ora el oprimido blanco y el oprimido negro. Por la libertad genuina del pensamiento ora el puertorriqueño y el estadounidense. Para que exista la paz entre las naciones ora el cubano y venezolano. Para que no existan las fronteras ora el inmigrante y ora el Papa.

Es hora de que aprendamos a luchar por nuestros derechos, pero luchemos recordando que existen personas en países opresores que no desean la opresión, que existen hermanos que creen y luchan por la paz aún cuando sus gobernantes saborean el plato de la sangre derramada en las guerras.

Señores, la grandeza de nuestro pueblo no se mide por la manera en que menospreciamos la grandeza de otros pueblos. No quememos banderas si no queremos que jodan con la nuestra. Aprendamos a descubrir que todo ser humano siente orgullo por su país y nosotros no somos nadie para despreciar el suelo de aquellas personas que cuando llegan a nuestra Isla del Encanto, ven en ella el Paraíso.

¡Está bueno ya de niñerías!

PD: No escribo esto para que me digas: “¡Qué bonito te quedó!” Lo escribo para que PIENSES…

Saturday, June 28, 2008

Dominican High School Preaching Conference


Te has preguntado alguna vez si estás dando a los demás lo mejor de ti? ¿Alguna vez te has sentido con una responsabilidad mayor a la que tienes? Creo que sí. Todos alguna vez en la vida nos hemos hecho las mismas preguntas y otras más; muchas más. Pues esas mismas interrogantes han estado rondando por mi cabeza, pero en esta ocasión con un motivo muy especial. Durante la semana del 23 – 28 de junio estuve experimentando un sinnúmero de gratas experiencias que realmente tocaron mi corazón. Les hablo del “Dominican High School Preaching Conference” en Michigan, USA.
Para el mes de febrero se me dio la encomienda de llevar a unos estudiantes de mi colegio a visitar otros estudiantes para que asistieran a esta actividad. Mi función en esa ocasión fue servir de chofer, pero Dios siempre se las ingenia. Conocí un ser humano excepcional, una persona que con un carisma especial y un don maravilloso quiso que yo fuera parte de esta aventura dominica… sí Dominica. Sister Gina Fleming tuvo la gentileza de invitarme a Siena Heights University para ser testigo de las grandezas de Dios en la vida de muchísimos jóvenes.
Fueron días llenos de alegría, sorpresas, canciones, oración, bailes, conferencias, reflexiones, cansancio, estrés y emociones muy fuertes. Cerca de 90 estudiantes de Escuelas Dominicas (orden religiosa de Santo Domingo de Guzmán) de Estados Unidos se dieron cita. Y allí estaba mi Colegio San Antonio, representando con orgullo nuestra tierra Borinqueña. Seis jibaritos puertorriqueños dijimos presente uniéndonos en un solo cuerpo, un cuerpo místico en el que sin duda alguna habitaba Dios. No sé si entienden lo que les explico, sólo sé que es necesario vivirlo para contarlo.
Hoy una vez más le doy gracias a Dios por regalarme el privilegio de su amor. Sé que mientras más uno sabe, más se compromete, pero de algo sí estoy seguro y es que los talentos que Dios me dio en esos días no puedo enterrarlos. Tengo un deber, he sido llamado por mi nombre y tengo que responder.